Lluvia de Dios…

Arizona Hispana / Edición 452

“¿Qué dice la Biblia de quienes se burlan de ella?”

Por: Rafael Carrasco.

452-lluvia-de-dios-1 452-lluvia-de-dios-2Hay algunas personas que se burlan de ella. Hay quienes dicen que no es verdadera; otros más, que es cuestión de opinión.
Varias de este tipo de personas nunca la han leído por sí mismas; simplemente, repiten la opinión de otros.
La mayoría de ellas no han conocido a Jesús como su Salvador.
Nosotros los creyentes podemos disfrutar de un Libro, si el Autor del mismo es nuestro Amigo.
Aún así, la Biblia ha resistido el ataque de muchas personas que “dicen saber más de lo que saben”.
Hay una anécdota que resulta graciosa al respecto: Voltaire, que fue un hombre escéptico (desconfiado de la verdad de la Biblia), tomando una Biblia entre sus manos, dijo: “dentro de 100 años, este Libro estará olvidado, ¡eliminado!”
¿Qué fue lo que sucedió? Que la casa en que Voltaire vivía, fue comprada y transformada en la Oficina de la Sociedad Bíblica de Ginebra.

Podemos creer en la Biblia; Jesús lo hizo. Él la citaba con frecuencia.
Mencionó 24 Libros diferentes del Antiguo Testamento.
La Historia y la Ciencia han confirmado la exactitud de la Biblia también.
Cientos de profecías ya se han cumplido, y otras se cumplirán tal vez durante nuestra vida, pero la Biblia es maravillosa sobre todo porque Dios aún usa Su Palabra para cambiar la vida de la gente hoy.
Muchos son los que han alzado su voz para enfatizar, según ellos, “lo disparatado” de los reclamos bíblicos sobre la ocurrencia de una inundación mundial, tal como la describe el Libro de Génesis.

De acuerdo con este relato, Dios juzgaría a la humanidad mediante la destrucción de la misma, y solamente salvando a Noé y a su familia, y comenzar de nuevo para limpiar lo que hasta ese momento había sucedido.
Sin embargo, Dios no se dejó ni se ha dejado intimidar de quienes no creen en lo que Él ha dicho.
Vamos a ver qué dice 2 de Pedro 3:3-8
“Sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias,
y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación.
Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste,
por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua;
pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.
Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.”
Este texto nos enseña que quienes se burlan de la Biblia, “lo hacen porque quieren”, y no porque realmente haya evidencia para ello.
De hecho, Pedro se refiere en este pasaje específicamente a aquellos que se burlan del recuento bíblico ya existente en el tiempo de Pedro, y del recuento de la ocurrencia de un diluvio mundial.

Vamos a ver detalles interesantes acerca del diluvio, para respaldar así la veracidad de la Palabra de Dios:
Se han encontrado más de 250 leyendas acerca del diluvio, de todas las partes del mundo. La mayoría de ellas tiene similitud con el Libro de Génesis.
El arca de Noé sólo fue construida para flotar, no para navegar a cualquier lado.
Los que se burlan del diluvio han señalado que las naves más grandes deberían ser construidas con una longitud menor de 300 pies (91.44 metros) debido al problema de la torsión y encorvamiento del barco.
Dichas naves tienen mástiles gigantes y velas para que el viento las impulse. En cambio, el arca de Noé no necesitaba alguno de estos instrumentos para manipulación en impulso. ¡Sólo debía flotar!
El arca era lo suficientemente grande como para que cupieran todos los animales de que la Ciencia tenga conocimiento, además de las 8 personas y comida, sobrando aún espacio.

La proporción de longitud de anchura de 6 a 1, es la que con frecuencia los constructores de barcos utilizan hoy en día. Esta es la mejor proporción para conseguir máxima estabilidad en tiempos tormentosos.
Esta es la misma proporción usada por Dios cuando dio las medidas a Noé para la construcción del arca.
He aquí las dimensiones del arca:

Ancho: 75.45 pies (23 metros.)
Largo: 436.35 pies (133 metros.)
Alto: 45.93 pies (14 metros.)
Volumen: 1,118.50 pies cúbicos (39,500 metros cúbicos.)
Peso total (sin carga): 30’776,216 libras (13,960 toneladas.)
Capacidad de carga: 522 vagones para ganado del ferrocarril, o sean:
125.280 animales del tamaño de una oveja.

Noé vivió 950 años, y muchos estudiosos de la Biblia creen que las personas de antes del diluvio eran más altas que las actuales. Si ese hubiera sido el caso, entonces el arca habría sido mucho mayor, por la misma proporción de Noé y su familia.

Dios le dijo a Noé que trajera “2 animales de cada especie”, más no de cada tipo o variedad.
Si Noé hubiera traído un perro San Bernardo y una perra Pastor Alemán, la mezcla entre ellos no cambiaría la especie; sólo daría como resultado una variedad de perros, lo que da como consecuencia lo que Dios mandó: “multiplíquense según su especie”.
En este ejemplo, es la especie canina, no importando que de la mezcla de perros resultaran lobos, coyotes, etc.
En otras palabras, Dios previó que no todos fuéramos idénticos, sino que, dentro de la misma especie, hubiera variedades diversas.
Esto, en consecuencia, haría que la cantidad de animales que Noé metió dentro del arca, debió haber sido más reducida que lo que muchos estudiosos de la Biblia asumen.
Pruebas de laboratorio han demostrado que si solamente sobrevivieran en el mundo 2 perros, al mezclarse, en sólo 240 años existirían decenas de tipos de perros otra vez, incluyendo muchos de los que hoy conocemos.

Noé no tenía que ir a conseguir a los animales; Dios se los trajo.
“De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie entrarán contigo, para que tengan vida.”
Es bien sabida la habilidad instintiva que tienen los animales de “anticipar los peligros”.
Es científicamente sólido pensar que los animales perdieran la calma, pero la dirección en la que debían dirigirse tuvo que haber venido de Dios, de manera sobrenatural.
Sólo los animales de tierra seca, los que respiran aire, tuvieron que ser incluidos en el arca. No necesitó traer todos los millones de variedades de insectos.

Génesis 7:15
“Vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda carne en
que había espíritu de vida.”

Génesis 7:22
“Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra, murió.”
Todos los animales y las personas eran vegetarianos “antes y durante el diluvio”.

Génesis 1:20-30
“Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.
Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.
Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.
Y fue la tarde y la mañana el día quinto.
Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así.
E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.
Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así.”

Génesis 9:3
“Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo.”

Las personas prediluvianas probablemente eran mucho más inteligentes y más adelantadas que las actuales. La duración de la vida era mucho más larga; el contacto de Adán con Dios y el hecho de que ellos eran capaces de recopilar la sabiduría de muchas generaciones que todavía estaban vivas, seguramente extendía su base de conocimiento grandemente.
La Biblia dice que muchas montañas altas fueron cubiertas por muchos pies de agua; el agua fue suficiente como para que el arca no tocara los picos de las montañas que comenzaban a formarse.
Las montañas grandes que vemos hoy no existían sino hasta después del diluvio, cuando las montañas se levantaron y los valles se hundieron.

Salmos 104:5-9
“El fundó la tierra sobre sus cimientos;
No será jamás removida.
Con el abismo, como con vestido, la cubriste;
Sobre los montes estaban las aguas.
A tu reprensión huyeron;
Al sonido de tu trueno se apresuraron;
Subieron los montes, descendieron los valles,
Al lugar que tú les fundaste.
Les pusiste término, el cual no traspasarán,
Ni volverán a cubrir la tierra.”

Génesis 8:3-8
“Y las aguas decrecían gradualmente de sobre la tierra; y se retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta días.
Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat.
Y las aguas fueron decreciendo hasta el mes décimo; en el décimo, al primero del mes, se descubrieron las cimas de los montes.
Sucedió que al cabo de cuarenta días abrió Noé la ventana del arca que había hecho,
y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra.
Envió también de sí una paloma, para ver si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la tierra.”

Ahora hay bastante agua acumulada en los océanos para cubrir la tierra seca hasta 8,000 pies (2,438.40 metros) de altura, si todavía la superficie de la Tierra fuera plana, sin montañas grandes. ¡Impresionante!

Muchos aseguran haber visto el arca en recientes tiempos, en el área en que la Biblia dice que “descansó”. Algunos sostienen que fue en el Monte Ararat, cubierto por nieve.
Otros de los que aseguran haber visto dicha arca, sostienen que se encuentra a 17 millas (27.35 kilómetros) al sur del Monte Ararat, en un valle llamado: “El Valle de Ocho”.

Los Continentes no estaban separados sino hasta de 100 a 300 años después del diluvio.
Génesis 10:25
“Y a Heber nacieron dos hijos: el nombre del uno fue Peleg, porque en sus días fue repartida la tierra; y el nombre de su hermano, Joctán.”

Las personas y animales tenían tiempo para emigrar hacia cualquier parte de la Tierra, a través de tierra seca.
Es así como muchos de nosotros creemos que los indígenas llegaron a América y los aborígenes australianos llegaron a Australia.

El Monte Everest, el más alto del mundo, en su cima mide 3,000 pies (914.40 metros) de altura (solamente la cima), porque la altura total del Everest, desde su base, es de 29,028.87 pies (8,848 metros) sobre el nivel del mar.
Cuando las placas tectónicas se movieron para dividir los Continentes, chocando unas contra otras, la masa de tierra atrapada en el medio se vio obligada a ceder, y subió de nivel.
El Monte Everest continúa levantándose por varias pulgadas al año.

Dios les bendiga.

 

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